1. SE CAYÓ LA LUNA


¡Caramba! ¿Qué fue eso? Creí que el edificio se venía abajo. ¿Ustedes que piensan? No se asusten así.
Afortunadamente las noticias vuelan.
Allí viene la señora radio: "Atención, atención, últimas noticias. Se acabó de caer la luna".
¿Qué? ¡Eso es imposible!
"Si no me cree, vaya y prenda la televisión".
Eso es lo que voy a hacer. Y a usted la deberían multar por engañar al público.
¿Que se cayó la luna? Eso es imposible.
¿Creen ustedes que se cayó la luna?
Imagínense ustedes ese montón de queso aquí en la tierra. Pero le vamos a hacer caso a la televisión, por lo menos en la televisión las cosas se ven más claras.
"Sí, amigos televidentes, fue en una laguna que se cayó la luna. Nos lo acaba de confirmar nuestro corresponsal que la vio con sus propios ojos. Y ustedes no podrán seguir jugando con la sombra, así que los invitamos a que compren linternas Luna Clara, que son las que más se parecen a la luna de verdad".
Ya comprendo...
Todo esto es un aviso publicitario para que compren las linternas.
Si no me creen, compren el periódico para que lean:
"Atención, atención: impuestos para sacar a la luna de la laguna. Ministro propone traer cien camellos africanos para que se tomen el agua antes de que la luna se ahogue".
Por Santiago Baptiste

2. LA RANA QUE QUERÍA SER DE COLOR ROSA

Había una vez una ranita verde que vivía en una hoja que flotaba en un estanque. Los días pasaban sin que nadie notara su presencia porque se confundía con la hoja y con el musgo que tenía el fondo del agua; a veces las mariposas, libélulas o alguno que otro gusano medidor medio despistado, que comentaba lo helada que estaba la hoja, se acercaban, pero nadie se daba cuenta de que la ranita siempre estaba ahí.
Un día la ranita dijo:
—¿Cómo haré para tener el cuerpo de color rosado como los cachetes de las niñas que a veces juegan cerca del estanque? ¿O como el color de las flores "macuilíshuat" que se caen cada semana santa? ¿O tal vez como las empiñadas que se comían los cipotes que a veces tiraban piedras para ver saltar el agua?
Así se pasaba todos los días, suspirando y deseando verse rosadita desde la cabeza hasta las uñas de las patas traseras.
Un día un niño dejo caer dentro del estanque una cosa como algodón de dulce, o quizás era un pedazo de algodón con merthiolate y tiñó todo el charco con todo y rana, de un color rosado como el Pepto Bismol.
Entonces, cuando la rana se vio de color de dulce de fresa, brincaba de alegría y dijo:
—¡¡¡Ahora sí!!! Ya me veo ganando concursos de belleza y multitud de gente admirándome.
En eso estaba cuando paso un señor bien serio y dijo:
—Miren ese espécimen tan raro que está aquí. Parece rana venenosa del género Dendrobate. Iré a traer un rifle pues la ponzoña podría matar a un niño –y se fue.
Después pasaron unas garzas y dijeron:
—¡¡¡Miren una rana rosadita, dejémosla para el postre!!!
Una culebra que hacía un buen rato que estaba buscando comida pensó:
—¿Esta ranita ya debe tener chile, así es como me gustan.
Entonces la ranita, al adivinar las intenciones de todos, comenzó a correr y desear ser verde otra vez, para pasar desapercibida como antes.
Por suerte para ella, se vino un buen chaparrón y la despintó toda volviéndola verde otra vez, y no volvió a desear lo que no le dio la naturaleza.
*Macuilíshuat: También llamado Maquilishuat. El maquilishuat y el bálsamo son árboles nacionales de El Salvador. El maquilishuat posee una belleza suprema y puede alcanzar una altura de hasta 30 metros. Su follaje es muy espeso y muy floreado durante la mayor parte del año. Sus hojas son compuestas y sus flores de color variable.
Empiñadas : Confitados de piña.
*Cipote: América. Chiquillo, niño.
Por Luz de María Alas R.

3. YO CUANDO VEO EL MAR.

Yo cuando veo el mar me pregunto si me ve.
Y al ver las olas zumbar me respondo que, si no me está viendo, al menos me está oyendo.
Por eso me digo que el mar está presente cuando las gaviotas conducen a los pájaros a que hagan una bandada, que siempre llega al nuevo sol.
Un sol que no se sabe si es el mismo de ayer que llegó tarde y cambió su fuego por otro, si es que se quedó entretenido leyendo lo que la mariposa escribe con sus alas rolando sobre sí misma.
También me pregunto:
¿Cómo saben las estaciones cuándo cambiar de camisa? Y simplemente me respondo que usan "remera" (Camiseta de vestir, diferente a la que se usa como ropa interior).
La "flor que vuela de pájaro en pájaro" se llama viento, y es un lindo zumbido que responde cuántas abejas tiene un día.
A veces oigo cantar en el fondo de la laguna abandonada, y como no creo en las sirenas, me imagino a un ser extraño que canta para desahogar sus penas.
Al final de mis preguntas, me pregunto, ¿por qué pregunto tanto? Y al mirar el reloj llego tarde al colegio.
Por Vera Helena Jacovkis

4. PREGUNTAS GUÍA

“Se cayó la luna”
  • ¿Ustedes creen que todo lo que transmite la televisión es verdad? Si o no, ¿por qué?
  • ¿Que opinan de los anuncios publicitarios que aparecen en los medios informativos?

“La rana que quería ser color de rosa”
  • ¿Qué piensan de la gente que nunca está conforme con lo que es, o con lo que tiene?

“Yo cuando veo el mar”
  • ¿Qué sensación les produce esta reflexión sobre el mar? ¿Es sólo sobre el mar?